Ana contesta el teléfono de tu pastelería, toma el encargo con su referencia y su tamaño, y sabe cuándo un producto se ha agotado. También cuando tenéis la persiana bajada.
Marca el +34 864 893 746 y encárgale una tarta. Es la mejor demo.
En una pastelería, el teléfono suena justo cuando no se puede coger.
Mantienes tu número de siempre. Eliges si coge todas las llamadas o solo las que no podéis atender.
Qué quiere, en qué tamaño, cuántas unidades, para qué día y a qué hora lo recoge. Con la inscripción de la tarta si la hay.
Por WhatsApp y en el panel, con un aviso sonoro para que se enteren sin mirar la pantalla.
Cada pedido descuenta del stock. Cuando un producto se acaba, Ana deja de ofrecerlo y propone otra cosa, en la misma llamada.
Distingue el pastel entero del individual y el pequeño del grande. Si hay duda, pregunta en vez de suponer.
Sabe qué necesita encargo previo y con cuántas horas. No promete para mañana algo que lleva dos días.
Puede decir que hay opciones sin gluten, pero jamás confirma que un producto sea apto. Eso lo decidís vosotros, siempre.
También al mediodía, el día de cierre y de madrugada. En español y en inglés.
Lo dejamos funcionando nosotros. Tú solo desvías tu número, y es reversible con un código.
Una tablet en el obrador y nada más. Cada encargo aparece con sus unidades, su fecha de recogida y sus notas, y suena un aviso para que os enteréis sin dejar lo que estáis haciendo. Se marca como preparado de un toque.
Cargamos tu catálogo, lo dejamos funcionando y lo probáis con clientes reales. Si no os aporta, lo quitáis con un código y no habéis perdido nada.
Quiero probarlaNo, y es a propósito. Da el precio de catálogo como aproximado y deja el encargo anotado con todo el detalle, pero quien lo confirma sois vosotros. Un encargo de cien euros no debería cerrarlo una máquina sin que lo valide alguien.
Lleva el stock de cada producto. Los encargos por teléfono lo descuentan solos, y lo que vendéis en mostrador lo marcáis vosotros en el panel con un toque. En cuanto algo llega a cero, Ana deja de ofrecerlo.
Puede decir que tenéis opciones sin gluten o veganas, porque es un hecho de vuestra carta. Lo que nunca hace es confirmar que un producto concreto sea seguro para la alergia de alguien: lo anota y os avisa para que lo confirméis vosotros. En esto no hay excepciones.
Sí. Cada tienda tiene su número, su catálogo y sus pedidos, sin mezclarse. Y cuando alguien encarga, Ana pregunta en cuál lo va a recoger.
No. Conservas el tuyo de siempre; solo desvías las llamadas hacia Ana, y puedes desactivarlo cuando quieras.
Una cuota mensual fija por tienda, sin sorpresas. Te lo contamos en la demo y empiezas con una prueba sin compromiso.